Los olivos de mi tierra son centenarios y majestuosos, fortalecidos con los años de vida, arboles sagrados, pies enraizados en tierra limosa, empuñando el blasón,
Categoría: Esther Jiménez Coia
Templo de Luxor. Por Esther Jiménez Coia
En las márgenes del Nilo, el Templo de Luxor se yergue majestuoso, testigo silencioso del esplendor antiguo. Columnas erguidas, como suspiros pétreos hacia el cielo
La Semana Santa en Hellín. Por Esther Jiménez Coia
En las entrañas de Hellín, la calle del Rabal yace apacible. Durante todo el año, reposa en un letargo sereno, sus adoquines pulidos por el
Valencia. Por Esther Jimenez Coia
Mi corazón se une en duelo con la tragedia que ha golpeado a Valencia y en este dolor compartido, acompaño a distancia, cada lágrima y
Cuando se apague la poesía. Por Esther Jiménez Coia
Cuando se apague la poesía y su luz sublime, el mundo se quedará a oscuras, sin rima. Las estrellas en el cielo dejarán de brillar
La felicidad. Por Esther Jiménez Coia
Funámbula sobre cinta floja, caminas con zapatillas finas y suela de gamuza, en una travesía a gran altura, entre cielo y tierra, entre viento y