Es que fueron tantas las veces que mostré las orquídeas que hasta se olvidaron de que las robé.
Categoría: Juan Botana
Escritor y licenciado en Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires. Autor de los libros “Recovecos”, “Toda la voz de América en mi piel”, “Amores truncos”, “Sin ojos que los miren” y “Flores plebeyas”, redactor de contenidos web para el Gobierno de la Ciudad, editor web de las webs de Espacio Público e Higiene Urbana, Ciudad Verde y director de Carta Abierta. Organiza festivales de poesía, dicta charlas literarias y talleres de escritura.
El cuerpo-reencontrado. Por Juan Botana
Seguramente dice mucho más de nosotros lo que callamos durante mucho tiempo. Yo te quería y me callé. Hasta que no pude ocultarlo más y
Día de la Poesía. Por Juan Botana
¿Estaré sonámbulo de poesía? No hay un solo día, que no me despierte pensando en un nuevo poema o una rima. Sin ir más lejos,
“Saqueos”. Por Juan Botana
Aislados enardecidos y el resplandor de sus tarjetas de crédito los hace comprar lo que encuentran. Se ven en los supermercados chinos, en el Coto
Las sillas de la cuarentena. Por Juan Botana
No podía faltar Osvaldo en la vereda, estancando en la puerta de su casa como era habitual. Con su mujer al lado, su hijo a
Alguito (en el día del respeto a la diversidad cultural). Por Juan Botana
A los pueblos originarios Hay alguito de luna en sus miradas. Hay alguito de sol en sus arrugas. Hay alguito de llanto en sus quebradas.
Cae la tarde. Por Juan Botana
La vi tan linda recostada sobre el pasto Cae la tarde otoñaen mi miradacon sus hojasde un amor dormido que se alejade glicinas moradas, casi
Perú. Por Juan Botana
A Perú, a sus originarios y a Juan Carlos Quijano. Huyendo de todo, me refugio en Perú. En vos y en el optimismo de tu
Tengo miedo del final. Por Juan Botana
Soñaba que viajaba en un camello y despierta dormida entre mis brazos Entonces la noche se hace larga… –Pero aún no había terminado–. Un hombro
Curas sanadores. Por Juan Botana
Y fue a mediados del 2012 cuando se produjo el juicio y condena a un abusador al que todos tenían como un santo. Entonces Hernán