Recitando “Volver a Marx” una reversión de opción B de Benjamín Prado y leyendo su poema *África” de “Flores plebeyas”, en el marco de “Literatura al aire libre” del Gobierno de Lomas de Zamora.
Volver a Marx
Siempre tendré la poesía como excusa.
Tendré las flores más rojas. Un recuerdo vivo.
Tendré al hombre y no a Dios.
Los muelles en la arena de la isla de Cuba.
Las torres del Paine.
Otra chica abusada llorando en la ciudad.
Siempre habrá un nuevo facho restringiendo accesos
y otra selva en llamas.
Bonistas que compran y venden nuestras ganas.
Pueblos rotos por el hambre y la pobreza estructural.
Puedo decirles a otros, aunque yo no lo crea.
Que hasta el día más triste se termina a las doce.
Que hace 170 años lo advirtió Karl Marx.
Que su diagnóstico aplica también para Latinoamérica.
Siempre me quedará Martí y odiar las fronteras,
la infancia en peligro,
las injusticias, la deuda externa, la explotación.
La Plaza de Mayo, la libertad y esa igualdad que no llega.
El amor para siempre y el sueño de revolución.
Todo eso de lo que yo debería escribir en mis poemas.
Si no te vas.
África
Me gustaría volverme pájaro
y tocar el cielo.
Atravesar montañas y ríos
y caer al agua
convertido en pez.
Me gustaría que muchas
de las cosas que escribo
fueran al revés.
Que el sur
tenga las mismas posibilidades
que el norte
y que no tuviéramos
que nacer endeudados.
Y que papá no nos pegue.
Porque siempre duele.
Desde un cuarto oscuro
cualquier verde es montaña
y los ríos son mares.
Y queremos ser pájaros o peces
para escapar.
Cuando todos
los perjudicados
del mundo
somos el mismo.
Y eso iguala
a un chico,
a un viejo,
a un negro,
a un aborigen,
a un pobre,
o a una mujer.
Y ahora que soy grande
y viajo a algunos lados
los lugares están más cerca
y la imaginación hace estragos.
.
Y en lo más hondo de un río
una piedra mapuche
tiene forma de África.